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Hollow Knight: Silksong me está dando una paliza de la mejor manera
Lo diré sin rodeos: soy un gran fan de los videojuegos, y soy buenísimo en los videojuegos. ¿Silksong? Fácil. No soy como otros jugadores: yo no sufro. Vale, hora de ponerse serios. Hollow Knight es un juego difícil, y Silksong tampoco es precisamente un paseo por el parque. Cuando jugué Hollow Knight por primera vez hace siete años, me dieron una paliza monumental. En parte porque entonces apenas había tocado muchos juegos de plataformas, y en parte porque el juego estaba diseñado para hacerte sudar. Los Señores Mantis exigían una concentración de láser, y la primera pelea contra Hornet me mostró exactamente lo brutal que podía ser un enemigo ágil. ¿El Rey Pesadilla? ¿El Camino del Dolor? Digamos simplemente que aprendí el significado de “bautismo de fuego”.
Avanzamos hasta 2026, y Hollow Knight: Silksong por fin está aquí después de lo que pareció una eternidad. Estaba totalmente preparado para que me destrozaran otra vez. No solo porque mis habilidades de plataformas siguen siendo inestables, sino también por pequeños cambios como el golpe hacia abajo, que al principio me descolocó por completo. Pero entonces entró en juego la memoria muscular, y las primeras horas resultaron sorprendentemente manejables. No me malinterpretes: Silksong no fue un paseo. Simplemente sentí que no estaba tropezando tanto como hace siete años. Esa comodidad no duró mucho.
Entonces llegó la segunda mitad
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